El Gobierno de Estados Unidos presentó una propuesta para derogar la Norma Nacional de Conservación de Áreas sin Carreteras de 2001, una medida que permitiría evaluar la construcción de carreteras y la tala de árboles en casi 17.8 millones de hectáreas de áreas silvestres dentro de bosques nacionales.
La iniciativa fue impulsada por el Servicio Forestal y el Departamento de Agricultura con el argumento de que las restricciones actuales dificultan el manejo de los bosques, la reducción del riesgo de incendios forestales y la atención de las condiciones específicas de cada territorio.
La propuesta busca devolver facultades a administradores locales
La norma, aprobada durante el mandato del expresidente Bill Clinton, limita la construcción y reconstrucción de caminos, así como el aprovechamiento maderero, en áreas inventariadas sin carreteras del Sistema Nacional de Bosques. La propuesta plantea sustituir ese criterio nacional por decisiones basadas en los planes de manejo de cada bosque.
El Departamento de Agricultura sostiene que los administradores forestales locales conocen mejor las condiciones de sus regiones y podrían determinar dónde realizar trabajos para mejorar la salud de los bosques y reducir la acumulación de vegetación susceptible de alimentar incendios.
La secretaria de Agricultura, Brooke Rollins, afirmó que las restricciones han mantenido millones de hectáreas fuera del alcance de tratamientos forestales destinados a mejorar la salud de los ecosistemas y disminuir el riesgo para las comunidades.
La medida no autoriza automáticamente la tala
La propuesta no ordena talar árboles ni construir carreteras de manera inmediata. Su efecto principal sería eliminar la designación nacional de las áreas sin caminos y permitir que futuras decisiones se determinen mediante los planes de manejo forestal y los procedimientos ambientales correspondientes.
Más de 95 por ciento de las áreas sin carreteras inventariadas se concentran en Alaska, Arizona, California, Montana, Nevada, Nuevo México, Oregón, Utah, Washington y Wyoming. Colorado e Idaho quedarían fuera de esta modificación debido a que cuentan con regulaciones estatales específicas para sus áreas sin carreteras.
La iniciativa abre un nuevo proceso de revisión y participación pública antes de que pueda convertirse en una modificación definitiva de las reglas que rigen el manejo de los bosques nacionales estadounidenses.

