Drones ucranianos atacaron durante la noche del jueves 13 de agosto el complejo petroquímico y de refinación Gazprom Neftekhim Salavat, en la república rusa de Bashkortostán, donde se registró un incendio y dos civiles resultaron heridos. El ataque ocurrió mientras autoridades de la región de Oremburgo informaron que la refinería de Orsk permanece completamente detenida y que sus reparaciones podrían prolongarse hasta seis meses.
El Estado Mayor de Ucrania confirmó que sus fuerzas golpearon las instalaciones de Salavat, ubicadas a unos mil 300 kilómetros de la frontera con Ucrania. El complejo es una de las principales plantas petroquímicas y de refinación de Rusia, con capacidad para procesar hasta 74 millones de barriles de petróleo al año y producir gasolina, diésel y otros derivados.
El gobernador de Bashkortostán, Radiy Khabirov, reportó que el ataque con drones provocó un incendio en una zona industrial de Salavat y dejó dos civiles heridos. La empresa Wildberries también informó de un incendio en una de sus instalaciones cercanas, que fue evacuada y no almacenaba mercancías.
Refinería de Orsk queda fuera de operación
La refinería Orsknefteorgsintez, en la región de Oremburgo, fue atacada el martes 11 de agosto y quedó completamente detenida. El gobernador Yevgueni Sólntsev señaló que los daños afectaron infraestructura clave y equipo importado, cuya reparación se complicaría por las sanciones internacionales.
Sólntsev advirtió que la planta podría permanecer inoperativa hasta seis meses y que la región tendría que recurrir a combustible importado. De las 287 gasolineras ubicadas en Oremburgo, el funcionario aseguró que 80 por ciento continuaba operando.
Presión sobre el sector petrolero ruso
Los ataques contra refinerías y depósitos forman parte de una campaña ucraniana contra la infraestructura energética rusa. Kiev sostiene que la ofensiva busca reducir los ingresos de Moscú y presionar al presidente Vladímir Putin para negociar un acuerdo de paz.
La disminución de la capacidad de refinación ha contribuido a problemas de abasto en distintas regiones de Rusia. Las autoridades han recurrido a la importación de gasolina y, en algunas zonas, autorizaron la comercialización de combustible Euro-2 para atender la escasez.
El ataque contra Salavat se produjo un día después de que Ucrania informara de una ofensiva con misiles antibuque y drones contra una base naval rusa en la costa del mar Negro. Rusia, por su parte, ha respondido con misiles balísticos, drones y bombas planeadoras contra territorio ucraniano.

