El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, derramó un vaso de agua sobre el suelo durante un acto político realizado el jueves 1 de octubre de 2026 en una planta de Peterbilt, en Denton, Texas, para comparar el ahorro de pequeñas cantidades de combustible con el volumen de petróleo que, según afirmó, podría aportar Venezuela a los recursos energéticos estadounidenses.
Trump sostuvo que ahorrar una cantidad equivalente a un vaso de combustible resulta insignificante frente a las reservas petroleras que Estados Unidos podría sumar con Venezuela. Durante su intervención, afirmó que ambos países alcanzarían el 58% del combustible mundial, aunque no presentó una explicación detallada sobre ese cálculo.
El mandatario también cuestionó los sistemas y equipos utilizados para controlar el consumo de combustible. Aseguró que existen computadoras destinadas a ese propósito, pero dijo que las medidas implementadas no habían funcionado bien.
El gesto ocurrió mientras Trump defendía un incremento de la producción energética de Estados Unidos y criticaba políticas orientadas a reducir el consumo de combustible. En distintas ocasiones, el presidente ha presentado las reservas petroleras de Venezuela como un recurso estratégico para su país.
La actividad se llevó a cabo en la planta de camiones Peterbilt como parte de una gira por Texas y Oklahoma. Trump respaldó a candidatos republicanos y vinculó su discurso económico con la producción nacional, la industria manufacturera y la política energética.
La visita se produjo al inicio de la campaña republicana para las elecciones legislativas de noviembre en Estados Unidos. Después de su acto en Denton, el presidente tenía previsto trasladarse a Durant, Oklahoma, para participar en otro evento político.

