México reanudará el lunes 24 de agosto de 2026 la exportación de ganado en pie a Estados Unidos por el cruce fronterizo entre Agua Prieta, Sonora, y Douglas, Arizona, después de más de un año de restricciones por la presencia del gusano barrenador. La reapertura comenzará con un límite de 700 reses diarias y aumentará de manera gradual hasta alcanzar mil 300.
El reinicio del comercio ocurre mientras Sonora enfrenta su primer caso reportado de esta plaga, detectado en un bovino de la comunidad de Munihuasa. México acumula mil 969 casos activos, aunque la cifra representa menos de la mitad de los contagios registrados un año antes, de acuerdo con la información disponible para este reporte.
Reapertura gradual y nuevas inspecciones
Durante la primera semana sólo se permitirá el ingreso de 700 animales al día. El volumen subirá a 900 reses durante la segunda semana y posteriormente se incrementará de forma progresiva hasta llegar a mil 300 cabezas diarias.
El protocolo contempla identificadores de radiofrecuencia en las orejas del ganado, arcos para detectar esos dispositivos y revisiones con perros entrenados. Además, cada animal será inspeccionado antes de autorizar su entrada a territorio estadounidense.
La reapertura del puerto de Douglas forma parte de un proceso escalonado. También están previstas acciones operativas para habilitar posteriormente los cruces de Santa Teresa y Columbus, en Nuevo México.
Productores esperan recuperar sus ingresos
La suspensión afectó a miles de ganaderos mexicanos. Antes del cierre, México exportaba cerca de 1.2 millones de cabezas de ganado al año a Estados Unidos, principalmente desde Chihuahua, Sonora, Tamaulipas, Coahuila, Nuevo León, Baja California y Durango.
Al quedar limitado el acceso al mercado estadounidense, los productores tuvieron que vender sus animales dentro de México a precios hasta 40 por ciento inferiores a los que recibían por sus exportaciones. La caída de ingresos también provocó ventas de parte del hato y una reducción en gastos e inversiones.
Martín Alfonso Ibarra, ganadero de Sonora, prepara 16 terneros para exportarlos cuando se concrete la reapertura. El productor señaló que sus ingresos disminuyeron 40 por ciento durante el último año y mantiene cautela ante la posibilidad de nuevas suspensiones.
Impacto en el mercado estadounidense
El cierre también agravó la escasez de ganado en Estados Unidos, cuyo hato ronda los 86 millones de cabezas, el nivel más bajo en 75 años. El déficit, estimado en alrededor de 1.2 millones de animales, ha presionado los precios de la carne y afectado a plantas procesadoras y granjas engordadoras.
En México, la sobreoferta de ganado no se tradujo en una reducción del precio de la carne. En los últimos 12 meses, el producto acumuló un incremento de 4.58 por ciento, en un mercado estrechamente vinculado con la evolución de los precios estadounidenses.
La reapertura permitirá restablecer gradualmente el flujo comercial, aunque los límites iniciales y las inspecciones sanitarias mantendrán el proceso bajo vigilancia. Para los productores, la recuperación dependerá de que el protocolo se mantenga y de que la plaga continúe bajo control.

