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Mario Bellatin: “Salón de belleza es una invención; no hay de mí”

Mario Bellatin sostiene que Salón de belleza no nació de una experiencia personal, sino de la imaginación colectiva de una época marcada por el miedo, la enfermedad y la muerte. A más de tres décadas de su publicación, la novela vuelve a circular con una nueva edición de Alfaguara y una adaptación cinematográfica dirigida por Nathalia Acevedo.

La película, presentada en el Festival Internacional de Cine de Venecia en septiembre de 2026, representa la primera adaptación cinematográfica de la obra y el debut de Acevedo como directora. Para Bellatin, este nuevo acercamiento confirma que el libro no quedó atado al momento histórico en que fue escrito y que todavía puede generar lecturas distintas.

Una novela abierta a nuevas interpretaciones

El escritor explica que concibió Salón de belleza con un lenguaje deliberadamente neutro, de modo que los lectores y creadores de otras disciplinas pudieran completar la obra desde sus propias perspectivas. Por eso considera que la novela puede ser leída como una reflexión sobre la violencia, la muerte, la soledad y las distintas formas de enfrentar los momentos críticos.

“La novela es una invención: no hay de mí, pero sí del imaginario colectivo”, sostiene Bellatin al hablar del origen del libro.

Aunque el contexto de la historia permite asociar la enfermedad descrita con el VIH, el autor afirma que el alcance de la novela es más amplio. Su intención no fue convertirla en una denuncia directa ni limitarla a una categoría temática, sino construir un espacio de reflexión sobre el dolor y la condición humana.

El origen de los peces y del “moridero”

Uno de los elementos centrales de la novela surgió de una pecera que Bellatin tenía junto a su máquina de escribir. Lo que inicialmente imaginó como una imagen de belleza terminó convirtiéndose en una experiencia de violencia y muerte cuando los peces comenzaron a morir. A partir de ese episodio nació la idea del “moridero”, el espacio donde transcurre buena parte de la historia.

El autor también relaciona la escritura de la novela con su interés por la literatura japonesa, especialmente con La casa de las bellas durmientes, de Yasunari Kawabata. En un principio pensó contar una historia centrada únicamente en los peces, pero después decidió revelar desde el comienzo la situación de los personajes y desarrollar una estructura circular.

Del libro al cine y a otros formatos

Bellatin considera que la adaptación de Nathalia Acevedo demuestra la capacidad de la novela para dialogar con otras expresiones artísticas. La directora tomó el libro como punto de partida para construir una propuesta propia, influida también por otras obras del escritor y por las transformaciones sociales observadas durante la pandemia.

Salón de belleza también fue llevada recientemente al formato de novela gráfica por Quentin Zuttion, en una edición publicada en Francia. Bellatin celebra que estas nuevas versiones acerquen la obra a otros públicos, aunque insiste en que su literatura no busca quedar encerrada en una sola etiqueta.

Para el escritor, la permanencia de Salón de belleza se explica por su capacidad de regresar a los lectores con preguntas distintas. La novela continúa explorando la relación entre belleza y muerte, así como las formas en que una comunidad enfrenta la enfermedad, el aislamiento y la pérdida.