Familiares, escritores, investigadores y representantes de la Universidad Nacional Autónoma de México despidieron a Vicente Quirarte durante sus exequias, realizadas el miércoles 12 de agosto de 2026 en una agencia funeraria al sur de Ciudad de México, un día después de su fallecimiento a los 72 años.
La ceremonia reunió a integrantes de la comunidad literaria y universitaria, quienes destacaron la trayectoria de Quirarte como poeta, ensayista, profesor, investigador y promotor de las humanidades en México.
Durante el homenaje póstumo, el historiador Javier Garciadiego afirmó que la comunidad cultural perdió a un gran escritor, poeta, ensayista, profesor y ser humano.
El rector de la UNAM, Leonardo Lomelí, anunció que la institución preparará un nuevo tributo para reflexionar sobre la obra de Quirarte, difundirla entre las nuevas generaciones y mantener vigente su legado.
Lomelí señaló que la universidad está de luto por la pérdida de un académico que tendió puentes entre la literatura, la historia y las humanidades. También resaltó su participación institucional como director del Instituto de Investigaciones Bibliográficas y como integrante de la Junta de Gobierno de la UNAM.
El homenaje incluyó una guardia de honor ante el féretro, encabezada por el rector de la UNAM y Gonzalo Celorio, director de la Academia Mexicana de la Lengua. En el acto participaron escritores, académicos e investigadores, entre ellos Silvia Molina, Jorge Ruiz Dueñas, Rosa Beltrán, Adolfo Castañón, Liliana Weinberg y Rodrigo Martínez Baracs.
Vicente Quirarte era miembro de número de la Academia Mexicana de la Lengua desde 2002. Su trayectoria también estuvo vinculada con la investigación literaria, la docencia universitaria y el estudio de escritores mexicanos.
Al concluir la ceremonia, Xavier Quirarte, hermano del escritor, informó que la biblioteca personal del autor será donada a la Academia Mexicana de la Lengua. También dio a conocer que Quirarte dejó pendientes dos volúmenes dedicados a escritores mexicanos en Nueva York, del siglo XIX al XXI.
La comunidad literaria y universitaria recordó así a una figura cuya obra y actividad académica permanecerán como parte del patrimonio cultural contemporáneo de México.

