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Congresistas y activistas de EU rechazan plan del ICE para adquirir guantes eléctricos

El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) enfrenta críticas por su plan de adquirir guantes capaces de emitir descargas eléctricas para someter a personas durante operativos migratorios. El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) contempla destinar entre 10 y 20 millones de dólares a estos dispositivos, cuya adquisición podría concretarse mediante un contrato federal.

La propuesta provocó el rechazo de congresistas demócratas y organizaciones defensoras de migrantes, quienes cuestionaron que el ICE incorpore una herramienta diseñada para causar dolor físico en sus operaciones de detención y deportación.

Los equipos, identificados como CTG-5 o G.L.O.V.E. —siglas en inglés de Emisor de Voltaje Generado de Baja Intensidad—, tienen electrodos en la palma y funcionan mediante contacto directo con la piel. El fabricante sostiene que pueden utilizarse como dispositivos de distracción y desescalada para lograr que una persona deje de resistirse físicamente.

El plan contempla distribuirlos entre agentes de Operaciones de Ejecución y Deportación y oficiales de Investigaciones de Seguridad Nacional. De acuerdo con la información disponible, el equipo funciona como un guante convencional hasta que el usuario activa el modo eléctrico mediante un interruptor.

“Armar con guantes de descarga eléctrica a agentes mal entrenados para infligir dolor a nuestros vecinos es repugnante y bárbaro”, afirmó Kica Matos, presidenta del Centro Nacional de Leyes de Inmigración.

La congresista Delia Ramírez, demócrata por Illinois, declaró que “bajo ninguna circunstancia” se puede confiar al DHS el uso de estos guantes y pidió respaldar su iniciativa legislativa Melt ICE Act, que busca retirar fondos destinados a la detención de inmigrantes.

Maxwell Alejandro Frost, congresista demócrata por Florida, también cuestionó el gasto previsto y el uso de recursos públicos para adquirir los dispositivos. Por su parte, la Red Nacional de Organización de Jornaleros acusó a la administración del presidente Donald Trump de ampliar la capacidad de sus agentes para infligir dolor durante los operativos.

La controversia ocurre mientras el ICE enfrenta cuestionamientos por sus métodos de detención y por diversos incidentes ocurridos durante operativos migratorios. La adquisición de los guantes todavía corresponde a un plan de contratación y no implica que el equipo ya haya sido desplegado de manera general.