Al menos un centenar de mexicanos trabaja para el Servicio de Inspección de Sanidad Animal y Vegetal del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA-APHIS) como inspectores fitosanitarios en huertas y empacadoras de aguacate en Michoacán. Su labor consiste en verificar que el fruto destinado a Estados Unidos provenga de plantaciones certificadas, cumpla con los requisitos sanitarios y no esté relacionado con cambios ilegales de uso de suelo.
Los inspectores revisan las guías de traslado, observan los procesos de separación, limpieza y empaque, y realizan pruebas para descartar la presencia de plagas como ácaros, insectos dañinos o el gusano barrenador. También comprueban que el producto recibido corresponda con la información de las huertas autorizadas.
Supervisión en huertas y empacadoras
El personal opera en distintos turnos dentro de las empresas y mantiene comunicación con autoridades estadunidenses mediante radios portátiles. De acuerdo con la información disponible, los inspectores son de origen mexicano y tienen permitido tratar los asuntos relacionados con la producción y exportación únicamente con administradores de huertas o gerentes de empacadoras, como medida preventiva ante posibles amenazas, extorsiones u otros delitos.
La inspección es un requisito para que los embarques de aguacate puedan ingresar al mercado estadunidense. En 2026, una suspensión temporal de estas actividades por motivos de seguridad mostró el impacto que tiene la labor de los inspectores sobre la continuidad de las exportaciones desde Michoacán.
Guardián Forestal vigila el origen del fruto
Además de la revisión fitosanitaria, el origen ambiental del aguacate se supervisa mediante el sistema satelital Guardián Forestal, puesto en marcha por el Gobierno de Michoacán en febrero de 2024. La plataforma permite comparar imágenes de distintos periodos, detectar cambios ilegales de uso de suelo y generar alertas y denuncias ante las autoridades correspondientes.
En sus primeros registros, el sistema identificó afectaciones por deforestación en 5 mil 491 hectáreas de más de 30 municipios y derivó en 327 denuncias ante la Fiscalía General del Estado. Posteriormente, las autoridades reportaron que el monitoreo había permitido denunciar alrededor de mil predios y bloquear la exportación de 2 mil huertas que no cumplían con los procedimientos de certificación ambiental.
Las huertas detectadas en terrenos deforestados ilegalmente no pueden obtener la guía certificada necesaria para que su producción sea procesada en empacadoras orientadas a la exportación. De esta manera, la vigilancia ambiental se suma a los controles sanitarios para impedir que el aguacate procedente de plantíos irregulares llegue a Estados Unidos u otros mercados internacionales.
Un control que combina sanidad y protección forestal
El esquema de supervisión establece controles tanto en el campo como en las empacadoras. Mientras el USDA-APHIS verifica que el fruto esté libre de plagas y cumpla con las condiciones requeridas para su importación, Guardián Forestal aporta información sobre el uso del suelo y el cumplimiento de criterios ambientales.
Con ambos mecanismos, la cadena de exportación busca diferenciar el aguacate producido en huertas certificadas del que proviene de terrenos deforestados o sin autorización. Para los productores y empacadores, mantener la documentación, la trazabilidad y las condiciones fitosanitarias es indispensable para conservar el acceso al mercado estadunidense.

